Familia

Antropolgía adecuada vrs. Ideología de Género

El ser humano nace hombre o mujer, y ambos poseen igual dignidad e igualdad de derechos, siendo complementarios entre sí.  Lo anterior es una realidad que la ideología de género ataca, afirmando que el ser “hombre” o ser “mujer” no es algo definido genéticamente sino que es puramente una construcción social.   El término ideología se refiere al  “discurso sobre una idea, un sistema de pensamiento cerrado en torno a una idea, con cierta coherencia por tratarse de un logos, pero referente a una idea, y no a una realidad. Por lo que si queremos que la idea venza a la realidad habrá que imponerla; no cabe esperar que tal idea se vea reflejada en la realidad de por sí, puesto que no procede de ella.”  Y es por eso que la ideología de género es eso: una ideología, jamás una realidad.

Mucho se ha tratado de demostrar sobre que la homosexualidad es innata y todos los intentos han sido en vano.  Por el contrario, se han encontrado varios elementos de interferencia en la formación de una tendencia sexual que no responde al ser de la persona:

  • Por una combinación de estilos paternales y maternales de educación que impiden que el niño o la niña se identifique con la figura masculina o femenina respectivamente. Así, una madre sobreprotectora en exceso, un padre presente pero ausente, un padre maltratador o de personalidad débil puede influir en el desarrollo de una tendencia homosexual.  Tanto el niño como la niña necesitan sentirse apreciados por su figura sexual de referencia. Asimismo, cuando un niño es tratado como si fuera una niña o una niña percibe que su padre hubiese preferido un niño, tienden a comportarse como consideran que lo haría el sexo opuesto.
  • Por un sentimiento de inferioridad entre sus iguales: ya sean sus hermanos, sus amigos, o sus compañeros. Habiendo sido objeto de burla por parte de sus iguales, el niño busca consuelo, atención y admiración en un igual que esté en su misma situación.
  • El complejo de fealdad, la comparación con una hermana considerada más atractiva o mejor en otros aspectos, la inseguridad en lo que la niña entiende que es aceptado como femenino, aunque su comportamiento objetivo se pueda considerar femenino del todo; sentirse inferior entre sus hermanos de sexo opuesto masculino; la atención que le preste el sexo opuesto en la adolescencia, etc. son factores que pueden reforzarse mutuamente y generar la tendencia homosexual.
  • Por el hecho de percibir la homosexualidad como algo normal e incluso como un modelo de vida.  Actualmente en los medios de comunicación aparece el homosexual como el gracioso, feliz, exitoso, despreocupado y amigo de todos, vrs. un padre de familia que aparece cansado, con problemas económicos y sin tener la posibilidad de darse lujos; presentando entonces la opción de vida homosexual como una opción más atractiva.

Como se puede observar, el problema homosexual no se encuentra tanto en el ser de la persona cuanto en su percepción de ella misma en relación con su propio sexo y secundariamente con el opuesto.

Lo anterior constituye parte de un artículo muy completo que  procura presentar la vigencia y necesidad de la diferencia sexual en las relaciones humanas como respuesta a la visión de la ideología de género que pretende implantar una concepción del hombre como asexual o neutro en su identidad. Una identidad que se construiría a elección del individuo y que no tendría por qué responder a la genética o la biología del mismo. Se ofrece, asimismo, un recorrido por el pensamiento occidental en su dirección hacia el establecimiento de la susodicha cultura asexual; y una respuesta a la condición homosexual y al posible interés político por el establecimiento de la cultura gay.

 

 

Autor Beatriz Castillo

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