Salud

Zimbabue: fidelidad previene el SIDA

El 24 de febrero de 2011, ACEPRENSA publicó un artículo sobre el avance en la prevención del SIDA en Zimbabue, debido a la promoción de la fidelidad, segun una investigación publicada en la revista PLOS Medicine por un equipo encabezado por Daniel T. Halperin, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, y otros expertos del Imperial College de Londres, del Fondo de Población de Naciones Unidas y de organismos sanitarios de Zimbabue.

En 1997, el 29% de los adultos de Zimbabue estaban infectados por el VIH; en 2007, la tasa se había reducido al 16%. Aunque la tasa sigue siendo elevada, este descenso es algo excepcional en los países del sur de África, una zona que está a la cabeza de la epidemia de sida. Según una investigación ahora publicada, el principal factor del descenso ha sido el aumento de la fidelidad matrimonial y la reducción del número de parejas sexuales, un cambio de conducta estimulado por el miedo a la mortalidad causada por el sida.

El caso de Zimbabue,  calificado por estos investigadores como “un sorprendente éxito de prevención”, vuelve a poner en primer plano la importancia de los cambios de conducta sexual para combatir la epidemia. Los datos indican que tras un rápido crecimiento de la prevalencia del contagio por VIH a principios de los años 90, se alcanzó un máximo del 29% en 1997, y después empezó a bajar hasta el 16% en 2007. A partir de estos datos y de entrevistas en sesiones de grupo, los investigadores celebraron una reunión entre organizaciones que trabajan en este campo en Zimbabue para discutir las causas del declive. La conclusión unánime fue que “una reducción en el número de parejas sexuales es la causa próxima más probable del reciente descenso en el riesgo de VIH”.

A juzgar por las declaraciones de los entrevistados en sesiones de grupo, el principal motivo para los cambios en la conducta sexual ha sido la experiencia de la mortandad causada por el sida en un entorno próximo. Los investigadores piensan que, paradójicamente, también el retroceso económico ha ayudado. Con la catastrófica gestión económica del gobierno de Robert Mugabe, el PIB descendió cerca de un 40% entre 1999 y 2005, lo que redujo mucho los ingresos personales y la posibilidad de pagar por sexo o de mantener varias parejas sexuales.

Igualmente, muchos participantes en las discusiones de grupo mencionaron que el mensaje de fidelidad difundido en programas de prevención desarrollados por las Iglesias –la insistencia en la B (Be faithful) del ABC– “fue atendido por muchos miembros de la comunidad”.

Los investigadores se preguntan también por qué el descenso observado en Zimbabue es superior al de otros ocho países del sur de África, donde el porcentaje de adultos infectados por el VIH oscila entre el 12% y el 26%. Su conclusión es que Zimbabue destaca por tener altos niveles de personas con estudios de secundaria y de casados. Esta combinación favorece una mejor comprensión de la relación entre conducta sexual arriesgada y sida, y una actitud más receptiva a los mensajes que invocan la fidelidad.

La conclusión del estudio es que la experiencia de Zimbabue tiene implicaciones importantes para la prevención del sida en África. La lección que emerge es que “en Zimbabue, como en otras partes, la reducción de parejas sexuales parece haber tenido un papel crucial en la reversión de la epidemia de VIH. Los programas de los sectores público y privado en Zimbabue se apoyan ahora en este conocimiento para hacer advertencias más firmes contra las parejas sexuales múltiples y para promover la fidelidad, además del uso regular de condones y otros enfoques efectivos, como la circuncisión masculina. Esfuerzos similares están surgiendo en otros países de la región, como una enérgica campaña en Suazilandia que advierte de los peligros de tener amantes secretos”.

Los gobiernos deben  impulsar progamas de salud pública que promuevan la fidelidad como el mejor y más eficaz mecanismo para combatir el SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual. Es indiscutible que las políticas públicas que promueven ello son las que funcionan. Zimbabue se une a países como Uganda, en donde gracias a la fidelidad ha habido una gran descenso de infecciones por VIH.