El Día del Niño es una ocasión para valorar la infancia de Guatemala; sin embargo, también es una oportunidad de reflexionar sobre las problemáticas y necesidades que dificultan su desarrollo. La niñez en el país representa el 33.4% de la población guatemalteca, un grupo poblacional que requiere un enfoque prioritario para garantizarle las condiciones físicas, psicológicas, familiares y sociales apropiadas para su crecimiento integral.

En 2019 un aproximado de 890 000 niños y niñas padecen de desnutrición crónica en Guatemala (ICEFI, 2019); solamente el 43% de la población mayor de 4 años cursa el nivel escolar primario (INE, 2019); para el 2017, Guatemala fue el país con el porcentaje de mortalidad infantil más alto de la región centroamericana con más de 23 muertes de niñas y niños por cada 1 000 nacidos vivos (ChildFund Guatemala, 2019); el total de embarazos en niñas y adolescentes entre 10 y 17 años en el 2018 fue de 59 210 (Social, 2019); actualmente hay un estimado de 5 000 niños y niñas institucionalizados por casos de violencia intrafamiliar (Guatemala, 2019). Los anteriores datos nos hacen cuestionar ¿Estamos asegurando un futuro próspero para la niñez en Guatemala?

“Un país fracasa si no es capaz de cuidar bien a sus niños”

Unicef

Este año se conmemoran 30 años del establecimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño, en la cual se promueven y protegen los derechos de la infancia: Derecho a una vida saludable, a una educación de calidad y a estar protegidos contra todo tipo de abuso y violencia. La Convención, aun estando dirigida a los gobiernos como garantes de los Derechos Humanos, compromete a todos los miembros de la sociedad a asumir su responsabilidad en el cumplimiento de la misma. Los Derechos del Niño pueden ser una realidad solamente con el compromiso de padres, madres, demás miembros de la familia y los integrantes de  la sociedad que les rodea: profesores, trabajadores públicos al servicio de la infancia, legisladores, médicos, etc.

El tratado internacional sobre los Derechos del Niño se refiere a la familia como la principal estructura social y como el entorno propicio para el bienestar y crecimiento de sus miembros, especialmente de los menores de edad. También se reafirma la obligación del Estado de respetar la responsabilidad de los padres en el cuidado y educación de sus hijos, además de apoyar y fomentar el bienestar de cada familia.

Como FADEP aprovechamos la fecha para hacer conciencia sobre el contexto nacional para los niños y niñas y asumir nuestra responsabilidad como parte de la sociedad civil guatemalteca para fomentar su bienestar y esperar un futuro próspero para cada uno.

Autor Andrea Velásquez

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