El futuro de la población en América Latina

El estudio Global age-sex-specific fertility, mortality, healthy life expectancy (HALE), and population estimates in 204 countries and territories, 1950–2019: a comprehensive demographic analysis for the Global Burden of Disease Study 2019″, realizado por de más de veinte expertos del Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, y publicado en 2019 por The Lancet, proporcionó datos y posibles escenarios respecto al futuro de América Latina y su población.

Hallazgos relevantes: 

  • Según los expertos, para el 2100 se experimentará una reducción poblacional a nivel global; escenario que arrojará retos importantes a la sociedad. Esto tendrá repercusiones económicas, sociales, medioambientales y geopolíticas.
  • Los expertos proyectan que la población global total para finales del siglo será de 8,800 millones de personas (2,000 millones menos que los pronósticos de la ONU; Sin embargo, el estudio no tomó en cuenta el impacto del Coronavirus).
    • África subsahariana triplicará su población en los próximos 80 años.
    • Países como España y Japón reducirán sus poblaciones a la mitad.

Latinoamérica y el Caribe tendrán su punto poblacional más alto en 2055, con 715 millones de habitantes, y se reducirá hasta los 575 millones para 2100.

  • Esto indica que, en 80 años habrá una reducción del 20% menos de población en la región.
  • Actualmente, siete países latinoamericanos ya están por debajo de la tasa de reemplazo generacional (2.1 hijos); En cinco años (2024) el número aumentará a 12 países.
  • Los países de la región que perderán más población, derivado de la migración, serán: Venezuela, México, República Dominicana, El Salvador y Perú.
    • En relación con su tamaño, El Salvador perderá una mayor cantidad de población. Esto, derivado de que la salida de las personas será del grupo etario en edad reproductiva, lo cual también reducirá su fecundidad.

A raíz de estas proyecciones, Rafael Lozano, Director de Sistemas de Salud del IHME de la Universidad de Washington y co-autor del estudio, cuestionó el sostenimiento de niños, jóvenes y ancianos en el futuro. ¿Quién pagará impuestos? ¿Quién pagará por sostener un sistema de salud? ¿Podrá la gente jubilarse?  

“Los que estamos en edad productiva [entre 15 y 64 años], nuestra solidaridad es financiar o sostener económicamente a los menores de 15 años y a los mayores de 65 o más. Esa relación tiene que ser baja, es decir, mientras la proporción de dependientes es menor con respecto a los que son económicamente activos, la economía se mueve“. Indicó también que el caso de El Salvador es alarmante, debido a que la población dependiente aumentará dos veces más en relación a la población productiva. Indicó que los casos de Cuba, Colombia y Nicaragua son similares; debido a que son países expulsores, con bajo nivel de escolaridad y un mayor control de la natalidad (situando los niveles de fecundidad tan bajos como los de Europa).

  • El único país de la región que seguirá creciendo consistentemente hasta el año 2100 será Panamá.
  •  Otros países que experimentarán alzas, en distintas circunstancias, serán Perú y Bolivia.

En algunos países se ha utilizado la migración para suplir las caídas en fecundidad; sin embargo, esto dejará de ser una solución cuando eventualmente todos los países empiecen a experimentar caídas en sus tasas de población. Christopher Murray, autor principal del estudio, comentó a la BBC que, “Pasaremos de un periodo en el que abrir las fronteras es una opción a una competición abierta por migrantes, porque no habrá suficientes“.

Recomendación de los autores: 

  • América Latina debe abordar las implicaciones que tiene la política de inmigración desordenada como región.
    • Cambios de fecundidad
    • Políticas de población como región
    • Implicaciones de las epidemias

Si bien los autores señalan que ningún futuro demográfico está escrito en piedra, es importante tomar en cuenta estas proyecciones y escenarios para tomar mejores decisiones en la actualidad a nivel gubernamental y como sociedad, en relación a los temas de demografía, población y migración.