Ideología Woke, ¿Nos han idiotizado?

Agustín Laje, politólogo y autor de varios best sellers, visitó recientemente Guatemala. Entre las  presentaciones de su nueva publicación “Generación Idiota” y numerosas conferencias brindadas al público, tuvimos la oportunidad que presentara el tema “Ideología Woke vs. Nueva Derecha” en un evento organizado junto con la Asociación Familia Importa.


Las exitosas publicaciones de Laje, describen contextos sociopolíticos fundamentados en datos históricos y teorías políticas desde una perspectiva nueva derechista conservadora. Así mismo, su trayectoria de libros presentan una crítica al apogeo del neocomunismo o el progresismo cultural que rige cada sistema de la sociedad mundial hoy en día.

Adentrándonos en el más reciente libro de Agustín Laje, podemos comenzar pormenorizando su título, “Generación Idiota”. Comprendemos la palabra generación como un conjunto de personas que comparten años cercanos en sus fechas de nacimiento y por tanto, conviven contextos “similares”. Sin embargo, la generación a la que alude Laje, es atemporal, es decir, no se limita a ciertas edades o fechas de nacimiento; más bien involucra a todos los grupos etarios de una sociedad expuesta a las tendencias actuales, es decir, es transgeneracional.

Por otro lado, la controversial palabra idiota, recibe diversas acepciones del autor, las cuales podemos resumir a una falta de sentido general en la época en la que vivimos. Falta de sentido político, sentido social, sentido común. Asimismo, otra carencia que caracteriza la sociedad actual es la de madurez, sustituida por el auge del “adolescentrismo”. Laje describe el dominio de la adolescencia en los medios de comunicación, en las corrientes políticas, en las tendencias culturales, en los técnicas educacionales, en general en todos los aspectos que determinan la contemporaneidad.

La sociedad actual está determinada por un sinfín de características propias de la etapa de vida a la se le iguala, la adolescencia. El desprecio a las generaciones mayores por ejemplo, así como a sus hábitos, tradiciones o lecciones aprehendidas en sus años de experiencia. Los adolescentes, en general, suelen considerarse autosuficientes y “autogobernables”, lo que motiva un sentimiento de rechazo a quienes intenten orientarles o si quiera aconsejarles. Podemos notar esta particularidad en el sistema laboral por ejemplo, aún con poblaciones cada vez más avejentadas, a cierta edad, alrededor de los 40 años, las oportunidades y ofertas de trabajo son cada vez más limitadas por considerarles ya insuficientes para cumplir con los requisitos actuales del mercado laboral. Esta realidad es tan evidente que incluso está plasmada en la película “El Interno”. La trama se desarrolla alrededor de un hombre de 70 años que vuelve a incursionar laboralmente como interno en un sitio de moda en línea luego de años de jubilación. Como era de esperarse, todos los demás trabajadores, jóvenes, se incomodan por compartir sus labores con un “outsider” de su generación. La película culmina con una convivencia intergeneracional exitosa, sin embargo, esto es un desenlace a lo Hollywood, ya que en el día a día, la población mayor se encuentra sin oportunidades y sin valor.

Por otro lado, otra particularidad de la adolescencia es el egocentrismo que impide atribuir importancia a otra persona que no sea la suya. Así, en una actualidad definida y dañada por sus actitudes adolescentes, se han sustituido los valores familiares por beneficios o preferencias propias. Vivimos en una sociedad en la que las responsabilidades de la estructura familiar son menospreciadas, dejándolas en manos de sistemas educacionales, “trends” actuales, imposiciones ideológicas, farándula de moda, etc. todo bajo el control de los mismos adolescentes. Nos preguntamos entonces, ¿Cómo lograremos un verdadero desarrollo integral de las generaciones jóvenes y de la sociedad en general?

La última publicación de Agustín Laje es una crítica a la actualidad sociopolítica en la que vivimos y que determinará el futuro de las próximas generaciones, la cual nos hace preguntarnos ¿Nos han idiotizado?