Coyuntura económica en América Latina

La pandemia mundial causada por el COVID19 ha ocasionado una transformación total de las rutinas cotidianas, ha reflejado la necesidad de generar políticas públicas orientadas al fortalecimiento del sistema de salud, laboral, y económico en todas las regiones del mundo; además de plantear nuevos mecanismos de trabajo, estudio, interacciones sociales, etc.

El contexto actual no tiene precedentes, por lo que, le caracteriza una incertidumbre general sobre los rezagos a los que nos enfrentaremos como sociedad posteriormente. América Latina es una región con economías variadas y en su mayoría, vulnerables debido principalmente a la significativa cantidad de trabajadores en el sector informal, (la Organización Internacional del Trabajo estima una tasa media de informalidad de 54% en la región latinoamericana) y a la alta dependencia de sus presupuestos a las remesas recibidas, las cuales representan en promedio, un 40% del PIB de los países latinoamericanos. Por ello, se estiman efectos negativos y una recuperación económica prolongada derivados de la coyuntura actual.

Recientemente, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en conjunto con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicaron el Informe Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe, El trabajo en tiempos de pandemia: desafíos frente a la enfermedad por Coronavirus (COVID19); en el cual se describe la situación socioeconómica, laboral y las medidas establecidas dentro del escenario actual por los gobiernos de la región. Además, se proveen estimaciones sobre los países latinoamericanos en los mismos ámbitos.

La crisis que comenzó en los primeros meses del presente año sin embargo, no se limita a América Latina; todas las regiones del mundo experimentan inestabilidad económica, declive en índices de empleo y actividad comercial, además de déficits presupuestarios por la reorientación de recursos públicos al sector sanitario y programas de apoyo social a personas vulnerables frente a la situación actual. Se estima una reducción de 2% del PIB mundial, superior a cualquier decrecimiento experimentado en las últimas décadas; una retracción entre 13% y 32% del volumen de comercio mundial; Europa registra un aumento de 7.4% del índice de desempleo y Estados Unidos reporta la pérdida de 20.5 millones de empleos, lo cual aumentó su índice de desempleo a 14.7%.

La vulnerabilidad macroeconómica de los países latinoamericanos se refiere a la incidencia que representan factores externos en su sistema y desempeño económico, es decir, una economía vulnerable representa menores garantías para generar nuevas inversiones, incapacidad para asegurar una estabilidad laboral e impedimentos para sostener la actividad productiva que derive en condiciones sociales óptimas ya que se encuentra afectada constantemente por estímulos económicos negativos del exterior con una capacidad limitada para afrontar los mismos.

Lo anterior justifica las repercusiones que la crisis económica mundial representa para los países latinoamericanos como lo reflejan las siguientes estimaciones para el final del 2020:

  • Aumento de 3.4 puntos porcentuales en la tasa de desocupación, alcanzando un total de 11.5%
  • Aumento de 4.4% en la tasa de pobreza y de 2.6% en la de pobreza extrema respecto a los datos del 2019. Lo que implica que la pobreza alcanzaría entonces al 34.7% de la población latinoamericana, y la pobreza extrema al 13%
  • En América Latina se estima que un 42.4% del empleo se encuentra en sectores de riesgo alto y otro 16.5%, en sectores de riesgo medio-alto; es decir que la probabilidad de que estos trabajadores vean reducidas sus horas de trabajo, sufran recortes salariales o pierdan el empleo es elevada
  • Las remesas han decrecido desde marzo del presente año, un 21.9% en República Dominicana, un 15.5% en Honduras, un 10.7% en El Salvador y un 9.7% en Guatemala, según cifras obtenidas del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericano (CEMLA).
  • Se proyecta que la economía de América Latina y el Caribe se contraiga un 5.2%, según estima el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La crisis mundial actual ha originado nuevos desafíos estructurales que deberán afrontarse desde los gobiernos, sectores empresariales y la población económicamente activa de los países latinoamericanos para en conjunto, generar políticas públicas y mecanismos que puedan aplicarse exitosamente y así restablecer medidas favorables para la sociedad.

Para más información consulta el informe, Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe, el trabajo en tiempos de pandemia: Desafíos frente a la enfermedad por Coronavirus (COVID19) en nuestro centro de documentación.