Lineamientos de políticas públicas 2024-2028

Recientemente asistimos a la presentación del documento “Lineamientos de Políticas Públicas 2024-2028” del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales. Esta edición es la octava realizada por el CIEN continuando con el propósito de proporcionar un contexto auténtico de la realidad de Guatemala a los próximos representantes de gobierno y de esta menara, poder enfocar prioridades y áreas de oportunidades de desarrollo para el país.

Las propuestas incluidas en el documento del CIEN se presentan estructuradas en ocho aspectos relevantes a priorizar en el siguiente período de gobierno; ello con la finalidad de trazar metas a corto, mediano y largo plazo en cada uno de los espacios que aventajan o entorpecen la prosperidad de los guatemaltecos. Estos son: gobernanza, transformación digital, gestión pública, salud y nutrición, educación y tecnología, infraestructura, economía, seguridad y justicia.

El desarrollo, tal como lo plantea el CIEN, se fundamenta en el ser humano, siendo el “actor y la razón del desarrollo económico y social”, por lo cual, todo accionar gubernamental debe orientarse al bienestar, tanto de cada ciudadano como de la familias guatemalteca. En ese sentido, el CIEN plantea una “Ruta para la el Desarrollo” enfocada en la creación de condiciones óptimas para la plena realización de toda la sociedad guatemalteca.

Diferentes condiciones favorecen al desarrollo en Guatemala, su economía por ejemplo, es la más grande de Centroamérica; su población permanece siendo mayoritariamente joven, en comparación de otras que se enfrentan ya a un avanzado proceso de envejecimiento poblacional. La Inversión Extranjera Directa continúa creciendo exponencialmente en las últimas décadas debido a la ubicación geográfica que beneficia al país y que, además, le abastece de recursos naturales que fomentan su producción agrícola. Sin embargo, las problemáticas sistémicas que obstruyen la prosperidad del país superan sus condiciones favorables, dejando a Guatemala con un déficit en desarrollo.

¿Cómo imaginamos una Guatemala desarrollada?

La respuesta es fácil pero comprende un sinfín de desafíos: invertir en creación de capital humano. Es decir, invertir en garantizar salud, educación, seguridad, oportunidades de empleo, y todas las condiciones que permitan a los guatemaltecos desarrollarse plenamente.

Los datos presentados en el documento del CIEN reflejan un sistema de salud precario; comenzando por la deficiencia de la seguridad alimentaria en el país que deriva en un 46% de niños menores de cinco años con retraso en su crecimiento derivado de una malnutrición. La desnutrición crónica alcanza al 49% de la niñez guatemalteca, cifra que ha logrado reducirse en promedio sólo en un 0.32% anualmente. Asimismo, el acceso a servicios de salud es preocupantemente limitado, por lo cual persisten altas tasas de mortalidad por enfermedades infecciosas y materno-infantiles.

La cobertura nacional en educación según los datos del CIEN, continúa siendo gravemente estrecha: 4 de cada 10 niños no cursan preprimaria; 98% asisten a la escuela primaria, sin embargo, aunque esta cifra sea alta, representa el nivel de educación máxima para la mayoría de estudiantes, ya que la cobertura de educación básica se reduce al 48% y continúa reduciéndose al 25% para el ciclo diversificado. Por otro lado, otro dato relevante muestra que menos del 10% de escuelas públicas en Guatemala tienen acceso a internet, es decir, la educación pública no es competente, tomando en cuenta los desafíos profesionales impuestos actualmente.

La cifra de desempleo, aún siendo la segunda más baja de Latinoamérica, solamente de 2.2%, no muestra la realidad de la mayoría de trabajadores, ya que el 75% de la población económicamente activa labora en el sector informal y únicamente el 2% de trabajadores son remunerados en condiciones superiores al sueldo mínimo.

En conclusión, persisten diversos retos que retrasan el desarrollo de la población guatemalteca, los cuales deben ser abordados de manera integral por el próximo gobierno, tomando como prioridad el bienestar de toda la población mediante la orientación de esfuerzos hacia la creación de capital humano.